sábado, 16 de julio de 2011

Más sobre el Par Biomagnético (P.B.)

El descubrimiento

Muchos investigadores han soportado en sus épocas el rechazo y la burla de quienes no alcanzaban a comprender sus teorías. Cualquier avance en las ciencias o las artes se ha tenido que enfrentar a opositores que rechazaban las nuevas ideas. Siempre ha sido así, sobre todo si la novedad se oponía a la "razón" del momento. Como ejemplo, los hermanos Wright empeñados en demostrar que podían hacer volar un objeto más pesado que el aire, cuando hasta el más tonto de la época "sabía" que eso era del todo imposible. Se oponía a la "razón". Einstein sufrió la misma incomprensión al exponer su Teoría de la Relatividad; ¿cómo se va a acortar el tiempo? Una hora será siempre una hora ¿no? Podríamos ver infinidad de ejemplos semejantes.

En relación con el biomagnetismo, nuestro ya conocido Dr. Goiz y su antecesor el Dr. Broeringmeyer, constataron que cuando se aplicaba el polo negativo de un imán en puntos específicos de la anatomía, la mitad derecha del cuerpo sufría un acortamiento o alargamiento que se reflejaba en la longitud de la pierna derecha en relación a la izquierda. El Dr. Broeringmeyer no fue más allá en su investigación y para él quedó como un fenómeno curioso sin más trascendencia aunque intuyó que pudiera tener aplicaciones médicas en el futuro.

Goiz retomó los trabajos de su antecesor y comprobó en su consulta de Méjico que sus enfermos diagnosticados de SIDA manifestaban siempre el mismo acortamiento en la pierna derecha cuando se aplicaba la cara negativa del imán a la zona de la glándula timo, situada bajo el esternón, en el punto medio de su longitud. Esta aplicación no producía sin embargo ningún efecto en la salud del enfermo. El Dr. Goiz continuó su trabajo pensando que, si existía un punto corporal que reaccionaba al polo negativo, con toda seguridad habría un punto de correspondencia que reaccionara al polo positivo. Esta idea le llevó a rastrear toda la anatomía del paciente hasta encontrar un lugar que, al aproximarle el polo sur-positivo de un imán, producía el emparejamiento de los pies del enfermo. Este segundo punto estaba situado en la proximidad del recto. Este fue el nacimiento del genial concepto de "par" biomagnético.

Para sorpresa del Dr. Goiz, aquel primer paciente aquejado de SIDA, una enfermedad tenida aún hoy por incurable, mejoró en pocos días y sus síntomas remitieron hasta desaparecer del todo. Esta experiencia se repitió al aplicar el par Timo-Recto a otros enfermos de SIDA, siempre con idénticos resultados. Los casos de esta enfermedad tratados con éxito por el Dr. Goiz en los pasados treinta años se cuentan por miles y nuestra "razón" nos lleva a preguntarnos: si esto es cierto ¿cómo es que no se ha divulgado este tratamiento para curar todo el SIDA del mundo? La respuesta está en la naturaleza humana y tendremos tiempo de hablar de ello.

A este primer par descubierto por el Dr. Goiz le siguieron otros muchos, más de 250 en la actualidad, cada uno de ellos aplicable a otras tantas patologías, incluidas diversos tipos de cáncer. Los resultados son tan espectaculares que cuesta imaginar cómo los pacientes no han pedido la beatificación y subida a los altares de este gran médico. Eso también tiene explicación en la naturaleza humana y hablaremos de ello al final.

Como ya dije en la primera parte, la incomprensión y dificultades que el Dr. Goiz encontró en los primeros intentos de divulgar su descubrimiento, unido a las amenazas de muerte que recibió, le llevaron a iniciar un lento pero efectivo trabajo en el que personalmente enseñó su técnica durante años y por todo el mundo a diversos profesionales de la sanidad, no solo a médicos sino también a cualquier persona que con unos conocimientos básicos de anatomía y fisiología estuviera capacitada para seguir sus cursos con aprovechamiento.

La aplicación

Voy a detallar ahora cómo se desarrolla una sesión normal de Par Biomagnético. Puede haber variaciones de un practicante a otro pero generalmente el paciente descansa boca arriba en una camilla, aunque puede realizarse en un sofá, una cama o incluso sentado en una silla. Permanece vestido pero con ropa ligera y calzado. El terapeuta se sitúa a los pies del enfermo y le toma por los talones con ambas manos levantando las piernas del paciente unos centímetros. Con anterioridad ha podido o no realizar una operación de normalización biomagnética, consistente en aplicar durante unos segundos una barra imantada de unos 15 centímetros de longitud sobre los ejes corporales que se cruzan un par de centímetros a la izquierda del esternón y a la altura del corazón. Esta maniobra re-equilibra la polarización de todas las células corporales. Su aplicación es opcional pero conveniente.

A continuación el terapeuta comprueba que los talones de los zapatos del enfermo se encuentran alineados, sin sobresalir uno con respecto al otro. En el caso de que al inicio hubiera alguna diferencia, bastaría con colocar un par de imanes en dos zonas concretas del cuerpo y automáticamente los talones estarían emparejados. Este par recibe el nombre de "Par Goiz".

El conocido como "rastreo" es la operación que consiste en localizar aquellos puntos del organismo que provocan un acortamiento o alargamiento de la pierna derecha con respecto de la izquierda, lo que indica la presencia de microorganismos patógenos o una disfunción de un órgano. Para ello el terapeuta comienza a nombrar los distintos pares biomagnéticos al tiempo que mueve ligeramente las piernas del paciente y  observa si se produce algún acortamiento o alargamiento de sus miembros. Como método alternativo, un ayudante del terapeuta puede ir colocando el polo negativo de un imán de al menos 1.000 gauss de potencia en los puntos anatómicos correspondientes a cada par. Cualquiera de estas dos formas es correcta y produce idénticos resultados.

En el caso de que, al nombrar un par, se aprecie alguna variación en la longitud de la pierna derecha, se colocaría el polo negativo en uno de los puntos del par y el positivo en su correspondiente pareja. Cada par está ligado a un microorganismo, sea virus, bacteria, hongo o parásito. También puede reflejar una disfunción orgánica no ligada a la presencia de microorganismo alguno.

Se continúa el rastreo de todos los pares, lo que puede llevar entre 20 y 40 minutos y una vez concluido se mantienen los imanes en su posición durante otros 20 minutos. Este tiempo basta para eliminar cualquier patógeno de los tejidos en que acostumbran a fijarse. Al concluir el periodo de aplicación, se retiran los imanes y se realiza un rastreo rápido que con toda probabilidad mostrara la desaparición de la causa de la enfermedad.

Esto es a grandes rasgos lo que el paciente experimentará durante la consulta. Su mejoría será progresiva, en algunos casos con manifestación inmediata de reducción de síntomas. En otros, la recuperación de la salud se irá presentado a lo largo de los siguientes días o semanas. El paciente puede precisar a veces una segunda o incluso una tercera sesión de Par Biomagnético pero en el 80% de los casos bastará con una sola.

Detrás de la aparente sencillez del método se esconde sin embargo una ciencia muy profunda, fruto de la tenaz investigación del Dr. Goiz durante más de treinta años. Su gran aportación a la medicina ha sido determinar que se precisa la relación entre dos o más microorganismos, sean virus, bacterias, hongos o parásitos, para que la enfermedad se manifieste. Un solo microorganismo no puede causar ninguna enfermedad. Esta regla explica de por sí el origen de muchas patologías.

Proyección de futuro

Al igual que la homeopatía o la acupuntura, esta medicina se fundamenta en la observación empírica. No participa por lo tanto del método científico. Esto sirve de justificación para que sea rechazada por la clase médica que no admite la existencia de aquello que no sigue las reglas metodológicas establecidas. Pero, al igual que la homeopatía y la acupuntura, el par biomagnético es efectivo y sus resultados innegables.

Como dije al principio, la naturaleza humana es muchas veces la causa de que descubrimientos como el del P.B. no tengan un rápida difusión. Para los terapeutas la técnica es demasiado sencilla, demasiado rápida, demasiado barata. Para los laboratorios significa la muerte de la gallina de los huevos de oro. La estructura que soporta toda la medicina actual podría venirse abajo si una terapia tan simple llegara a popularizarse.

Por otra parte, los pacientes están acostumbrados a ser sometidos a infinidad de pruebas diagnósticas, a padecer cirugías agresivas, a tener largas convalecencias, a soportar medicaciones intensivas y costosas, en definitiva, están convencidos de que es imprescindible sufrir para recuperar la salud. Mientras más caro sea un medicamento mejor debe ser, mientras más amargo más eficaz, mientras más efectos secundarios más adecuado. Los enfermos no alcanzan a entender que en la sencillez del P.B. pueda haber tanta efectividad. Choca con el concepto que desde niños adquirimos de la enfermedad y la curación. Viene del sufrimiento del primer purgante o de la primera inyección y esa concepción que liga la curación con la complejidad, el sufrimiento y la larga convalecencia, permanece en nosotros toda la vida. ¿Cómo podríamos a creer que en 20 minutos y con unos simples imanes, sin dolor ni molestia alguna, vamos a librarnos de una enfermedad infecciosa o de un tumor importante? Igual sucedió durante siglos con la homeopatía o con la acupuntura. Una agujitas o unas bolitas de azúcar no podían tener capacidad para curar y nos hemos negado a creerlo. La pervivencia de estas ciencias de la medicina es fruto de su eficacia pues en otro caso haría tiempo que habrían desaparecido como sucedió con la famosas e inútiles sangrías que se aplicaban en siglos pasados.

El mayor impedimento para que el par biomagnético llegue a ser tenido en cuenta como alternativa médica es que para los médicos es ruinoso. En primer lugar el enfermo se cura, y no solo de la enfermedad que le trajo a la consulta, sino de otras latentes que podrían manifestarse en el futuro. La "clientela" se reduce de forma drástica con una sola sesión. Por otra parte, hay que dedicar más tiempo a cada caso, a veces más de una hora. En ese tiempo un médico puede atender a varios enfermos que simplemente se llevan su receta y se van a casa a intentar curarse allí.

Si el médico dejara de recetar, los laboratorios le retirarían sus "complementos y atenciones". Por otra parte, el terapeuta se preguntará de qué han servido todos sus largos años de estudio, toda la experiencia acumulada, en buena parte simple expresión de fracasos en el tratamiento de enfermedades pretendidas "incurables" y que con el P.B. se curan en pocos minutos. Se resistirá a abandonar sus esquemas, sus herramientas, sus creencias forjadas en toda una vida. Entiendo que debe ser muy duro aceptar todo esto y el médico tiene que ser muy valiente y muy honesto para dar el paso necesario sabiendo que se enfrentará a todo el estamento médico. Malas perspectivas para el P.B. Por esta razón, Goiz, para evitar que su descubrimiento se perdiera, accedió a trasmitirlo a otros profesionales de la salud, no necesariamente médicos, y a hacerlo sobre todo en países donde las autoridades sanitarias estuvieran abiertas a la incorporación de técnicas alternativas. En la actualidad el P.B. es conocido en muchos países aunque no tanto como fuera de desea y cada día son más las personas que buscan su salud en esta maravillosa técnica. Espero que en los próximos años veamos la incorporación del P.B. en todos los centros de salud pero para ello será preciso que sea demandado por la sociedad y por los enfermos que tienen derecho a ser tratados con una técnica que ha demostrado ser al tiempo eficaz, rápida, innocua y económica.

miércoles, 15 de junio de 2011

Una gran descubrimiento médico: El Par Biomagnético

Pocos enfermos son conscientes de hasta qué punto su salud y su vida pueden depender de que su médico posea o no una virtud esencial: La Humildad.

En las facultades y en los años de práctica en los hospitales, los médicos aprenden a convivir con el fracaso y a aceptar la enfermedad o la muerte de sus pacientes, teniéndolas como consustanciales a la profesión. Sin embargo, no se les anima a analizar con humildad las causas de ese fracaso ni a buscar su origen en la carencia de conocimientos que han podido motivar el fallo del diagnóstico o el error en la terapia. No existe la asignatura Humildad y como consecuencia de ello florece la Soberbia que engendra la Rigidez Mental que, a su vez, se sustenta en la Guía Michelín de la moderna medicina: El Protocolo.

Durante un largo periodo de enseñanzas, el futuro médico adquiere los conocimientos propios de su profesión pero también se orienta hacia la imagen del modelo a seguir que sus maestros representan. Tener en tus manos la vida de una persona, poder abrir su cuerpo para extraer el mal y contar con el respaldo de una potente industria deben ser razones suficientes para justificar la ausencia de humildad que le acompañará de por vida.

Al iniciar el ejercicio de la profesión, pletórico de conocimientos de una ciencia autocomplaciente, encontrará el apoyo del colectivo colegiado que fortalecerá su sentimiento de pertenencia a la manada. La industria farmacéutica se preocupará mucho por hacerle saber cuan importante será su contribución a la salud mundial y le alagarán y le regalarán hasta límites insospechados declarándose al fin rendido colaborador imprescindible de una salud encapsulada. El circulo se cerrará cuando reciba la Iniciación a los Protocolos, luz y guía de su buen hacer que, al tiempo de salvaguardar su responsabilidad, le liberará del tedioso trabajo de pensar y buscar soluciones a tantos males. Lo que está fuera del Protocolo no debe ser considerado. No buscarás más allá del Protocolo. En el Protocolo está la Única Verdad. Solo en el  Protocolo encontrarás Seguridad.

En estas tres torres fundamentará el médico su Fuerza, la convicción inalterable de su Sabiduría. Como un vórtice de energía estos tres poderes serán los muros del castillo que dará alojamiento a su Inmovilidad. Su evolución, cuanto pueda aprender desde entonces o incorporar a su acervo profesional, deberá llegarle filtrado a través de las puertas de estas torres. Así su vida transcurrirá plácida y protegida, olvidada de la primitiva vocación que alentó su juventud, ajena a la esclavitud y al conformismo que siempre le acompañará.

En este paisaje que semeja territorios de El Señor de los Anillos, libro que siempre aborrecí, no todos son entes malignos. Existen y han existido excepciones. Las que fueron, son recordadas con respeto y honores; las que ahora son, nunca serán olvidadas. De los primeros podría citar los pocos que mi formación distante de la medicina me permite, de sobra conocidos: Ramón y Cajal, Flemin, Marañón ... pero también otros como Hanneman, Bach, Hammer y Clark. De los actuales y para ceñirnos al título voy a nombrar solo al doctor Isaac Goiz Durán y sobre él y su maravilloso descubrimiento tratará lo que siga.

Mejicano de nacimiento, el Dr. Goiz ha aportado a la ciencia lo que un gran médico de mi tierra, humano, humilde y sabio como pocos, ha calificado como el "mayor descubrimiento de la historia de la medicina". Una terapia sencilla, tánto como los médicos que creen en ella, económica, rápida, indolora y sobre todo de una eficacia incontestable que ha permitido curar, en el más amplio significado de la palabra, enfermedades tenidas por incurables; una terapia contrastada en miles de casos de las más diversas patologías y sustentada en principios sólidos y constatables (la "ciencia" no los llama científicos) que permiten concretar la etiología de infinidad de padecimientos  hasta ahora en el limbo de lo incierto; una técnica brillante que arroja luz iluminando zonas oscuras de la génesis, el desarrollo y la curación de las más crueles enfermedades: El Par Biomagnético.

Para su descubridor, sin embargo, esta terapia adolece de tres principales aspectos "negativos" que enumera con graciosa ironía: "Primero, es barata pues solo utiliza unos pocos imanes de mediana potencia; segundo, no emplea medicamentos y tercera, Goiz es mejicano" Sabia reflexión de un humilde sabio.

Y sus temores se hicieron realidad. Después de 30 años de práctica exitosa, el Dr. Goiz decide compartir su inmenso descubrimiento con sus compañeros, esperando encontrar una acogida que nunca se produjo. Por el contrario, se le negó la posibilidad de probar su teoría en los hospitales de su país, aun estando refrendada por miles de curaciones anteriores. Lo mismo se repitió en otros países salvo contadas excepciones. La clase médica y sobre todo la industria farmacéutica le negaron el apoyo que debía esperarse para una técnica que salvaría tantas vidas. ¿Por qué un médico, un director de hospital o un ministro de Sanidad se pliega a los temores y dictados de los grandes laboratorios que ven peligrar su inmenso negocio? En privado, el Dr. Goiz recibe el reconocimiento de la valía de su hallazgo pero en público le niegan el saludo. El director de uno de los principales laboratorios de medicamentos llega a confiarle "Si esto prospera, desaparece la medicina tal como es conocida hoy y nosotros también". Luego vendrán las amenazas directas que le llevarán a temer por su propia vida y la de su familia; tendrá que replantear su estrategia de divulgación.

Es entonces cuando inicia una siembra lenta, silenciosa, en países terceros, huyendo de la notoriedad casi de forma clandestina. Así, este hombre sabio, concibe el plan de divulgar en las bases su conocimiento, de forma que nadie pueda impedir su contagio. Comienza por países del sur de América que le acogen mejor que los norteños. Enseña en cursos breves en los que él personalmente se encarga de trasmitir todo su saber, sin distorciones ni contaminaciones. Mejor poco pero perfecto. Así, después de varios años, llega el día en que comenta en una entrevista en televisión: "Ahora pueden matarme si quieren. Ya enseñé a más de 5.000 médicos y personas interesadas. Mi técnica no se perderá si desaparezco"

El Par Biomagnético es hoy conocido en todo el mundo y cada día son más las personas que, aconsejadas por quienes han tenido resultados inimaginables en sus vidas, acuden a un terapeuta en busqueda de la solución definitiva de su enfermedad. Esa fue también mi propia historia, en la que la suerte puso en mi camino al doctor que hoy me honro en llamar amigo. De él he recibido tratamiento y he tenido la oportunidad de aprender la técnica que generosamente me ha enseñado. He podido seguir con admiración sus éxitos con pacientes que la medicina había abandonado y que hoy viven gracias al Par Biomagnético.

La originalidad del gran descubrimiento del Dr. Goiz ha sido poder combinar dos elementos como la bioenergética y el magnetismo. El primero se sustenta en otro hallazgo asombroso del Dr. Broeringmeyer quien constató el efecto de los campos magnéticos en el organismo y el acortamiento del hemicuerpo derecho que se producía como consecuencia de su aplicación. El Dr. Goiz comprobó a lo largo de muchos años que la aplicación de dos imanes, uno con su polo negativo y otro con el positivo en lugares específicos, próximos o distantes, producía una alteración del pH de la zona que conducía a la muerte de diversos microorganismos, fueran bacterias, virus, hongos o parásitos. En sus años de investigación determinó más de doscientos pares que se correspondían con lugares de preferencia de otros tantos microorganismos comprobando que la aplicación durante pocos minutos de los imanes en estos lugares suponía la total desaparición del origen de la enfermedad.

Sobre estas observaciones, el Dr. Goiz fue construyendo su terapia, fundamentando la teoría en observaciones empíricas, viendo que el cumplimiento de sus predicciones se repetía una y otra vez para llegar a convertirse en las bases firmes de su sistema.

El Dr. Isaac Goiz Durán ha sido propuesto en dos ocasiones al Premio Nobel de medicina, galardón que sin duda alcanzará cuando las fuerzas que se oponen a su reconocimiento hayan de rendirse a la evidencia y a la voluntad de cuantos estiman de justicia que le sea concedido.

 Sus videos con algunas de sus charlas pueden seguirse en Youtube y sus cursos podrán atenderse en Madrid en el mes de septiembre. Espero haber despertado una leve llama de entusiasmo por esta maravillosa técnica que traerá salud y años de vida a cuantos con mente abierta quieran probarla. Deseo de todo corazón que muchos médicos permitan que la curiosidad de su infancia despierte el interés por conocer esta nueva terapia e inicien el gratificante camino de curar con Par Biomagnético.

domingo, 12 de junio de 2011

Triptófano y serotonina

La serotonina es un neurotransmisor que se genera en algunas neuronas específicas y en el intestino. Sus funciones son diversas a nivel cerebral y se la identifica como "sustancia generadora de felicidad". Si los niveles de serotonina cerebral son correctos tendremos mejor humor, podremos controlar la agresividad y nuestras relaciones de pareja serán perfectas. Además habrá alegría en nuestras vidas, dormiremos como angelitos y tomaremos decisiones correctas con mayor facilidad.

La falta de serotonina cerebral o su desequilibrio en relación a la existente en otras zonas de nuestro cuerpo da lugar a estados depresivos y se sospecha que puede estar detrás de muchas otras enfermedades neurológicas. Por otra parte, su exceso es causa del síndrome de la serotonina que se manifiesta mediante infinidad de síntomas que pueden ir de una diarrea a taquicardias o sufrir incapacidad para pensar correctamente.

Muchos son los alimentos que pueden elevar los niveles de serotonina. Otros pueden reducirlos. La principal sustancia precursora de la serotonina es el triptófano, un aminoácido que se encuentra abundantemente en nuestra dieta. Pese a su abundancia, el triptófano compite por su absorción con otros dos aminoácidos, la fenilalanina y la leucina que, siendo igualmente abundantes en los alimentos, dificultan su aprovechamiento y su asimilación.  Por esta razón, en caso de desear o precisar elevar la producción de serotonina, deberíamos evitar todo lo que contenga leucina y fenilalanina, al tiempo que favorecemos la inclusión de alimentos ricos en triptófano.

Siendo así deberíamos consumir mayores cantidades de arroz, quinoa, soja verde, sésamo (nuestro ajonjolí), tahín (crema de sésamo), judías pinta, tapioca y frutos del bosque. Al mismo tiempo deberíamos evitar los alimentos fabricados con soja blanca (leche, harinas y preparados de soja como el tofu), clara de huevo, algunos quesos como el Parmesano o el Gruyere, carnes rojas y vísceras de pollo.

El triptófano que recibimos en la dieta debe sufrir una transformación a hidroxitriptófano para que nuestro cerebro pueda utilizarlo y generar serotonina. Las sustancias precisas para esta transformación no están presentes en todas las personas ni todos somos igual de eficientes al realizar esta modificación y cuanto más mayores peor. ¿Qué se puede hacer entonces para proporcionar este ingrediente esencial al cerebro? Podemos aportarlo en forma de 5-HTP que es la presentación ideal hidroxitriptófano por su elevado nivel de absorción y aprovechamiento. Es como si dijéramos una forma predigerida de triptófano.

Otros nutrientes que facilitan la labor al 5-HTP son las vitaminas B6, C, E y B3 (niacina) y el ácido fólico. Es conveniente que la vitamina B6 se aporte en una toma distanciada del 5-HTP, de otra forma se generaría serotonina a nivel intestinal y no cerebral como se pretendía. Indirectamente esta sustancia induce la producción de una importante hormona, la melatonina, que aparte de ser la que nos facilita el sueño reparador es un excelente antienvejecimiento y antioxidante.La cantidad precisa de hidroxitriptófano más generalmente aceptada es de 100 mg día. Como todo aminoácido debería tomarse alejado de las comidas.

Algo a tener en cuenta por personas en tratamiento por depresión es que no deben suplementar su dieta con triptófano ni con 5-HTP, al igual que está desaconsejado el uso de plantas medicinales como el hipérico. Deberían esperar a que transcurriera un mes o mes y medio desde el final del tratamiento antidepresivo antes de plantearse la toma de estos nutrientes y solo si fueran precisos a juicio médico.

Para personas que no estén en tratamiento antidepresivo, el uso de estas sustancias puede ser una ayuda en casos de ansiedad, insomnio, estados melancólicos suaves o falta de deseo sexual. En casos de aparición de síntomas digestivos, que con la cantidad indicada no son de prever, deberá disminuirse o suprimirse la suplementación.

sábado, 21 de mayo de 2011

El maldito colesterol y las malditas grasas saturadas.

Todos sabemos que el colesterol es malo, muy malo y que las grasas saturadas son lo peor de lo peor. Lo sabemos bien, entre otras razones porque nos lo repiten hasta la saciedad quienes creemos que entienden de estos temas. Nuestro médico nos ha jurado por Hipócrates que el colesterol mata y el chorizo también. En los programas de salud de la tele trasmiten como cotorras lo que han oído y sería abominable una afirmación contraria a lo que socialmente es considerado como un principio irrefutable de la salud. Pero mira por donde, desde hace un tiempo se van elevando voces en desacuerdo con todo lo que hasta ahora se creía intocable: El colesterol no es tan malo como se cree, no señor, y te dicen por qué.

Para empezar la leche materna proporciona al niño más colesterol que cualquier otro alimento existente y el 50% de las calorías del más natural de los biberones proceden, en su mayor parte, de grasas saturadas. O las madres son malas madres o esto no cuadra con lo que nos dicen. Al niño le viene de perillas esa leche rica en colesterol y grasas saturadas porque ambas son imprescindibles para su desarrollo, para que su cerebro se forme debidamente y para que su cuerpo produzca las hormonas y sustancias asimiladas precisas para que luego, llegando a los 40, se entere de que lo que su madre le dio de sus pechos con tanto amor es lo que ahora puede llevarle a la tumba. Parece un contrasentido ¿no?

Cuando una mentira o un error se mantienen en el tiempo, hay que preguntarse ¿a quienes beneficia que se perpetúe y que se difunda? Imaginemos por un momento que la industria farmacéutica estuviera en manos de personas sin escrúpulos, preocupadas únicamente por obtener enormes resultados económicos aun a costa de la salud de la población. No seáis mal pensados; esto es solo un ejercicio de fantasía. Todos sabemos que los laboratorios están dirigidos por unos chicos la mar de majos que se dejan la vida luchando contra la enfermedad, que solo quieren curar pupitas, no ganar dinero y que los beneficios de la industria del medicamento son tan limitados que cada año quiebran miles de laboratorios.

Sigamos imaginando que existiera una sustancia, llamémosla Estatina, por ponerle un nombre, que hiciera bajar el colesterol y que se vendiera la mar de bien aunque cada año murieran unos miles de persona a consecuencia de sus efectos secundarios. Daños colaterales, se llama a ésto en términos bélicos. Viendo lo bien que actúa sobre el colesterol, nuestros buenos chicos de los laboratorios pretenderían extender su consumo a una población más amplia para hacer el bien a más y más personas cada vez. Imagínate que descubrieran una curiosa relación entre la bajada del límite permitido de colesterol y el incremento de ventas de su famoso medicamento. ¡Eureka! Si pedimos a los médicos que reduzcan sus indicaciones de colesterol permitido desde 275 (a mediados del siglo pasado) hasta solo 250, se incrementan las ventas de estatinas ¡¡un 50%!!. ¿No es fantástico? Imagina ahora que siguieran investigando y vieran que todavía fuera mejor reducirlo a 225 y luego a 200 y después a180 mg/dl, porque los números cantan y los gráficos de ventas también. La gente tendría el colesterol cada vez más bajo y con ello se pretendería que murieran menos de problemas cardiovasculares ...pero no ha sido así.

Si siguieramos siendo malos, malos, retorcidamente malos, podríamos imaginar que alguien descubre que la dieta medianamente rica ,sin pasarse, en grasas saturadas (sí, saturadas) ayudaba a mantener el colesterol naturalmente controlado, es decir, que quienes tomaban su mantequilla de vaca todas las mañanas (no margarina), su poquito de queso de calidad y su filetito de res alimentada con pastos (no con piensos), mantenían sus niveles de colesterol adecuados y no presentaban problemas cardíacos. Esto es contrario a los intereses de alguien que yo me sé, diría el investigador comentándolo a sus jefes. La solución: "Declaremos que las grasas saturadas son nefastas y que los aceites vegetales, sobre todo el de maíz (que cultivamos nosotros los americanos), son fantásticos para el colesterol". ¿Os acordáis de la publicidad en la radio de margarina, sana, sana, cuando éramos niños y del lote de aceite de maíz que nos dimos para desgracia de nuestro excelente aceite de oliva?¿O cuando nos decían que el pescado azul era muy perjudicial?

Esta idea se fijó en las mentes de todos, médicos y población, a golpe de congreso y publicación de investigaciones concluyentes (¿pagadas?, ¡qué va!) Y se redujo drásticamente el consumo de huevos en los Estados Unidos, (y subió el colesterol). Y se abandonó la costumbre de usar mantequilla pura de vaca con su contenido en vitaminas liposolubles y se popularizó la margarina y otras grasas trans en bollería y preparados, maravilla de la industria (y siguió subiendo el colesterol). Y alguien dijo "Pero los masáis de áfrica se alimentan solo de sangre y leche de vaca, solo de eso, y no tienen ni pizca de colesterol ni enfermedades cardiovasculares" y otro dijo "¿Como puede aumenta año tras año la cifra de muertes por problemas de corazón o circulatorios si cada vez consumimos menos grasas saturadas? ¿Como pueden incrementarse los trastornos de la memoria, la impotencia, los desórdenes hormonales, el cáncer ...? Te darás cuenta del grado de impertinencia que tienen estas preguntas.

Pero no todos son tontos ni todos los tontos lo son siempre y algunas bocas tapadas y otras que nunca se dejaron tapar, comienzan a dejar oír su voz y declaran que las grasas saturadas, repetimos, sin abusar, son necesarias para la formación de hormonas, para el buen comportamiento de la membrana celular y para cientos de funciones orgánicas específicas y que su reducción conlleva la sobre producción por parte del hígado, de colesterol y de grasas que se generan a partir de un consumo excesivo de hidratos de carbono (azucar, dulces, pan, pastas, harinas, cereales, pizzas, galletería, bollería, refrescos y alcohol).

¿Quien no ha tenido un abuelo de campo o al menos un amigo o conocido, de los que tomaban choricete a diario, que llegó a los ochenta y muchos, trabajando la tierra, sin colesterol, sin obesidad, sin impotencia, sin cáncer y con una memoria envidiable? Ahora ya no quedan. O la palman prontito o están que dan pena con tanta enfermedad y tanto achaque. Y los pobres te dicen "Pero si no como nada de grasa y tengo el colesterol altísimo, ya no sé que hacer".

La relación colesterol-enfermedad cardiovascular está en entredicho, pero quien lo diga va apañado. Deberán pasar años para que los médicos cambien su bla, bla, bla. Ya sucedió con otras muchas heroicas acciones de la medicina. Por ejemplo, cuando se extirpaban las amígdalas a todos los niños a la menor inflamación o cuando se extraían  alegremente las muelas o los dientes. De esto no hace más de 40 ó 50 años. Algunos estudios que mostraron correlación entre la reducción de grasas y una pequeña disminución de la tasa de mortalidad por enfermedades coronarias, señalaron también de forma inequívoca un incremento en las muertes por otras causas entre ellas cáncer, hemorragias cerebrales y suicidios.

Podría citar varios estudios independientes en los que se ha puesto en cuestión la relación colesterol-aterosclerosis. Uno de los más conocidos fue realizado por el famoso cirujano cardíaco Dr. Michael DeBakey con 1700 pacientes y su resultado coincide con lo dicho anteriormente. En otro se determinó que la población del norte de India, cuyos hábitos alimenticios incluyen un 17% más de grasas saturadas que la población del sur del país, tenían sin embargo siete veces menos incidencia de enfermedades coronarias. Los esquimales ingieren una enorme cantidad de grasas saturadas y sin embargo desconocen prácticamente las enfermedades del corazón. Muchos pueblos mediterráneos, sudamericanos y otros como los de la Georgia soviética y Okinawa japonesa, que destacan por su longevidad, presentan un consumo considerable de grasas saturadas, algunos de ellos cocinando exclusivamente con manteca o mantequilla, tienen una excelente salud y larga vida. Curiosamente la esperanza de vida de los japoneses se incrementó a partir de la segunda guerra mundial, coincidiendo con un cambio en sus hábitos alimentición en los que se elevó el consumo de grasas saturadas y proteínas. Suiza, Austria y Grecia, que siguen a Japón en la lista de países con poblaciones más longevas mantienen dietas de un alto nivel en grasas saturadas.

Para terminar, mientras en Estados Unidos mueren cada año por ataques de corazón 315 de cada 100.000 hombres de mediana edad, en Francia, que como todos sabemos es el país de los quesos, la mantequillas y los patés, mueren solo145 de cada 100.000. Menos de la mitad. A ésto se le ha llamado la paradoja francesa.

Por si no las conocías, te dejo una corta relación de algunas de las principales funciones que ejercen las grasas saturadas en nuestro organismo:

  • Mantienen el sistema inmunitario.
  • La grasa que rodea el corazón y que éste utiliza como reserva de energía en momentos de estrés está principalmente formada por ácido esteárico y ácido palmítico, grasas altamente saturada. 
  • Constituyen el 50% de la membrana celular.
  • Esenciales para el mantenimiento de la masa ósea, donde el calcio no se incorpora a la estructura a menos que el 50% de grasa presentes sean saturadas.
  • Protegen el hígado de los efectos del alcohol y otras toxinas.
  • Permiten la correcta utilización de ácidos grasos esenciales que a su vez cumplen infinidad de otras funciones.
  • Algunas tienen propiedades antimicrobianas que protegen el tracto digestivo.
Así son las cosas y si hubieramos usado el sentido común y aprendido de nuestros abuelos no habríamos llegado a este punto en el que mantenemos y enriquecemos a base de enfermedad y muerte una industria que debería prosperar solo con nuestra salud.

domingo, 8 de mayo de 2011

Un mineral muy especial

No sé si a tí te gustaba tanto como a mí la asignatura de Ciencias Naturales. Era mi preferida por lo amena y colorista cuando hablaba de los animales, de las plantas, de los minerales y sobre todo de la anatomía y el funcionamiento del cuerpo humano. Teníamos un cura que ponía gran empeño en enseñarnos bien y además se veía que disfrutaba con ello. En aquella época, comienzo de los 60,  tuvo el valor de darnos, aunque no se contemplaba en el programa de la asignatura, una clase de sexualidad que nos vino de perillas porque estábamos entrando en la adolescencia con un conocimiento del tema que para algunos no iba más allá de la polinización o la cigüeña.

Todo lo referente a la alimentación me interesaba mucho. Quizá algo dentro de mí adelantaba que en ello iba a estar la forma de ganarme mi propio alimento. Las vitaminas, los minerales, las proteínas, los hidratos de carbono, las grasas... Estos cinco grupos de nutrientes, junto con el agua y el aire que respiramos, engloban todo lo que se precisa para mantener la vida, aunque nunca venga mal un buen libro, una charla con amigos y la compañía de la persona que amamos.

De entre los minerales dos de los más importantes y conocidos son el calcio y el hierro. Ésto no lo olvidaremos porque de ello se encargaron nuestros padres al arrearnos bebistrajos asquerosos del primero e inyecciones dolorosas del segundo pretendiendo favorecer nuestro crecimiento y fortaleza. Otros menos conocidos son el magnesio, el zinc, el cobre, el manganeso, el selenio etc. De todos me dará tiempo de hablar pero hoy le va a tocar al zinc.

Este mineral, usado para construir tejados sobre los que acostumbraban a caminar las gatas en las película en blanco y negro, es el que interviene en mayor cantidad de procesos químicos en el organismo y sin embargo no es tan conocido como otros. No es facil de obtener de la dieta y por ello pueden presentarse déficits, pero es raro que se produzcan carencias. Para nuestra desgracia las ostras son muy ricas en zinc, muchísimo más que cualquier otro alimento, pero no todos los días podemos tomar ostras ¿no?

Tengo que aclarar lo de las carencias y los déficits y lo tendré que repetir más de una vez: Las carencias se producen cuando falta el aporte de un determinado nutriente, dando lugar a las enfermedades carenciales; cosa rara en nuestro entorno si excluimos la pobreza, la ignorancia o las estúpidas dietas milagro que se limitan machaconamente a un determinado alimento; por ejemplo, la sandía.

Los déficits se presentan con mayor frecuencia, aunque acostumbran a ser ignorados y despreciados por la mayoría de los médicos. Como existen las CDR, cantidades diarias recomentadas, los profesionales se agarran a estos datos para estimar o no la necesidad de un nutriente. Sin embargo, el punto de partida de las CDR es erróneo puesto que establece la cantidad mínima de aporte que evitaría que se produjera la enfermedad asociada a su carencia. Lo vamos a ver con un ejemplo: la CDR de la vitamina C es 60 mg/día, cantidad que evita la aparición de la enfermedad del escorbuto. Luego tomando esta pequeña dosis está todo resuelto ¿no? Pues, no. Es algo así como si te dijeran que tomando medio vaso de agua al día no vas a morir deshidratado. Conforme, pero se trata de vivir no de sobrevivir. Para un estado realmente saludable se precisan de seis o ocho vasos de agua al día y alrededor de dos gramos de vitamina C. Si eres fumador o estás enfermo más. Verás que supera treinta veces lo que indica la CDR.

Volviendo al zinc y terminando que esto se alarga. Este mineral es esencial para la piel y las mucosas, el pelo y las uñas, para el sistema inmune, para la formación de sustancias corporales como las enzimas y las hormonas, para la próstata (imprescindible), para la vista etc. Una relación interminable. Por eso se aconseja suplementar la dieta con cantidades que van de 20 a 50 mg/día. No debe excederse de 100 mg/día. De las presentaciones en forma de zinc quelado y picolinato de zinc se obtiene una mayor tasa de absorción. A cualquier edad el zinc representa un elemento importante a considerar pero en los mayores es esencial, en particular en los hombres que estamos amenazados de padecer de próstata. El líquido prostático es el humor corporal con mayor contenido en zinc. Siendo así se entiende que esta glándula pueda funcionar regular si le falta el aporte necesario. Cuanto mayores somos peor asimilamos, de ahí la necesidad de una dieta rica y suplementada en los nutrientes que precisamos.

martes, 3 de mayo de 2011

Esto va de comidas

Comer bien es un arte que muy pocos conocen. La ciencia de la gastronomía, la que estudia la comida en relación con el placer que produce, ha evolucionado y se ha perfeccionado hasta límites impensables. Al mismo tiempo se ha divulgado tanto que casi cualquiera es hoy entendido en vinos, quesos, licores, postres y cocina de diseño. Pero éste no es el arte al que me refiero; yo hablo de la comida como factor esencial en la consecución y mantenimiento de la salud, cosa que no está reñida en absoluto con el disfrute de los sabores y sus matices ni con la grata compañía en la mesa.

Cuando una madre enseña a su hijo a saber comer, le muestra las actitudes y costumbres de la buena educación, el uso de los cubiertos y los protocolos. Pero al igual que hicieron sus padres con ella, no le habla sobre la importancia y conveniencia de la selección de los alimentos, ni de la calidad que debe buscar en ellos ni tampoco de la proporción ideal de cada grupo de nutrientes.

Al llegar a adulto este niño podrá ser un experto en riojas, jamón y langostinos pero muy probablemente tendrá carencias importantes en su dieta que con el tiempo le llevarán a padecer obesidad, diabetes, enfermedades degenerativas, síndrome metabólico o muchas otras.

Para quienes se dedican a investigar la etiología, el origen de las enfermedades, la relación con los hábitos alimenticios es cada vez más evidente. Los que se niegan a verlo así son como aquellos que discuten el vínculo entre tabaco y cáncer de pulmón. Nuestro cuerpo regenera cada poco tiempo sus órganos y sus tejidos. Nuestro organismo no para de destruirse y reconstruirse. Constantemente mueren células y nacen otras que van a sustituir a las anteriores. Pero ¿de dónde obtenemos los materiales para esta continua construcción? Hay una sola respuesta: de la comida.

Cuando pensamos en construir una casa miramos bien los materiales que vamos a exigir al constructor, porque sabemos que de ello depende su estabilidad y duración así como nuestro bienestar. Igual cuando compramos un traje, un coche etc. No dejamos la elección al azar. Sin embargo, no todos actuamos de igual forma a la hora de comer. Creemos que nuestro cuerpo, "que es sabio", nos pide lo que necesitamos para mantener la salud. Yo no confiaría mucho en esto, a la vista de lo que la mayoría de nosotros acaba siendo de mayores.

Por hoy basta con lo dicho: hay una forma de comer bien que nos mantendrá saludables. En días sucesivos  habrá tiempo de hablar más de este tema que por extenso precisará varias entradas al blog.

domingo, 24 de abril de 2011

Alimentos energéticos

Existe un alimento especialmente interesante para quienes precisan energía: La Spirulina.

Es un alga de color verde azulado que se cría originariamente en los lagos Texcoco de Méjico y Nakuru y Chad de África. Es, por tanto, un alga de agua dulce, no un alga marina. Está considerada como el alimento más antiguo de la tierra y se estima que surgió en nuestro planeta hace 3.500 millones de años.

A mediados de los años 60 se iniciaron estudios sobre este "super alimento" y llegaron a la conclusión de que esta alga de medio centímetro de longitud es el alimento más completo y rico en nutrientes de todos los que existen. En 1974 fue proclamada en la Conferencia Mundial sobre Alimentación de las Naciones Unidas como la mejor fuente de alimentación alternativa del futuro, por su riqueza en vitaminas, minerales, incluido hierro, proteínas de fácil asimilación y un conjunto de sustancias energetizantes y detoxificantes.

Los científicos de la NASA han incorporado este alimento a la dieta de los astronautas ya que un pocos gramos de alga Spirulina tienen el mismo poder nutritivo que 1.000 gramos de vegetales seleccionados.

El alga Spirulina es un modulador del humor y del estado de ánimo y muchas de las personas que la toman manifiestan que experimentan una gran alegría de vivir y que su capacidad de trabajo y resistencia física se ha incrementado. También actúa en el intestino impidiendo que las toxinas sean absorbidas al torrente sanguíneo con lo cual se produce una progresiva detoxificación del organismo.

Los objetivos dietéticos de este alga son innumerables y se usan en cualquier circunstancia en que se precise mayor energía. Deportistas, estudiantes, personas en proceso de adelgazamiento, convalecientes, niños, y mayores. Las embarazadas pueden tomarla con tranquilidad pues es beneficiosa para la gestación al ser un alimento completo y de fácil asimilación.

El alga Spirulina se presenta en envases de cristal protector de 180 pequeños comprimidos, de los que basta tomar entre tres y seis al día, pudiendo hacerse en una sola toma. Existe un envase económico de alga Spirulina con 540 comprimidos.

viernes, 22 de abril de 2011

Vivir como a los 20

¿Por qué algunos llegan a cien años en un estado envidiable de salud y otros a los cuarenta parecen abuelos? ¿Por qué no aspiramos a vivir el 99% de nuestra vida tan sanos mental y fisicamente como a los 20 años?
¿Por qué hemos de sufrir diez o veinte años de deterioro antes de morir?  
Para cumplir el objetivo de vivir una larga vida no queda otro remedio que envejecer. Y quien no esté dispuesto a ello, mal lo lleva; pero además, hay dos requisitos importantísimos: uno es, que hay que desearlo de verdad y otro, que hay que andar el camino.

De acuerdo con el desprecio que la juventud actual manifiesta hacia los mayores, los carrozas, los retablos y otros cariñosos apelativos, muchos jóvenes rechazan la idea de hacerse "viejos" y cuando tienen veinte o treinta años, comentan resueltos que ellos no quieren llegar a los setenta de su abuelo; y eso que su abuelo de hoy está cien veces mejor que estuvo con la misma edad el abuelo de su abuelo, si es que llegó a ella. No digo yo que estos jóvenes no vayan a cambiar de opinión, como hemos hecho la mayoría, cuando se den cuenta de que ellos mismos, sin saber cómo, han llegado al bando de los carrozas y entonces reflexionen: ¿Qué hago ahora? ¡Con la cantidad de litronas que he vaciado, lo negro que tengo los pulmones y ahora hasta se me olvida tomar la pastilla de la memoria!

Bueno está que, si pensabas como estos jóvenes, hayas alcanzado los cincuentitantos un poco tocado de todo; pero si fuiste de los pocos que quieren llegar, digamos por redondear, a los 100 años, te habrás estado preocupando de prepararte para ello y no querrás alcanzar tan hermosa edad después de pasar diez o quince encerrado en casa, con dolores, achaques y con una mente casi inservible, perdida en recuerdos de añejas conquistas.

Uno de mis ejemplos a seguir es D. Francisco Ayala que, hasta su muerte a los 103 años, estuvo lúcido y capaz, desarrollando una actividad maravillosa; pero a quien más admiro es a la doctora Rita Levi Montalcini de quien baste decir que a sus 101 años, cumplidos el pasado 22 de abril, continúa dando conferencias por medio mundo. En su libro, publicado a los 90 años y que aconsejo, "El as en la manga, los dones reservados a la vejez" desarrolla en profundidad el tema de la capacidad intelectual del mayor, con ejemplos de conocidos personajes como Galileo, Bertrand Russell o Picasso que con avanzada edad nos dejaron muestras de su enorme creatividad. Algo debe saber la autora de estos temas ya que, además de ser doctora en Neurología y Medalla Nacional de La Ciencia, el máximo galardón a la investigación que se concede en los Estados Unidos, obtuvo el Premio Nobel de Fisiología y Medicina en 1986 por sus descubrimientos sobre los Factores de Crecimiento Celular.

Por último, el Dr. Nobuo Shioya, nacido en 1902 por tanto con 108 años que, a diferencia de los anteriores, destaca por su actividad física inimaginable. Algunos de sus logros: haber ganado con 92 años el campeonato japonés de golf, participar con éxito en una expedición al Everest ¡con 94 años! y, con dos meses menos de los 100, vencer por novena vez en el torneo senior de golf de su país. El doctor Shioya continúa su actividad deportiva y tiene a gala batir cada año la distancia de sus golpes jugando al golf. Su niñez y su juventud estuvieron marcadas por graves enfermedades que consiguió superar con su propio método de respiración y sus técnicas de pensamiento. Estas técnicas se basan en tres principios: pensar siempre en positivo, manifestar constante gratitud por todo lo que la vida nos da y no quejarse nunca, es decir: no ser un "viejo cascarrabias". ¡Gran sabiduría la del Dr Shioya!

Una de las características que comparten los mayores que conservan la actividad y vitalidad de sus 20 años, es que se ven y se sienten jóvenes. Es más, no entienden que puedan ser vistos como "viejos" por los demás. Seguro que habrás tenido alguna vez la sensación de que el tiempo no ha pasado, al menos que no ha pasado "dentro" de tí. No digamos cuando te cruzas con un antiguo compañero de colegio; seguro que lo ves tan cambiado como él te ve a ti pero sientes sin embargo, que estarías dispuesto a jugar una partida de canicas si te lo propusiera.

En las aportaciones a este blog iré tratando sobre todo temas de salud y de nutrición, para así compartir la experiencia que me han proporcionado mis más de treinta años de actividad profesional como nutricionista y propietario de Herbolario Sattva. Como al mismo tiempo he estado interesado en el deporte, las técnicas de desarrollo personal y la medicina alternativa, creo que habrá sitio también para tratar de todo esto. Alguna cosilla podré enseñar. Por eso, igual que a mí me han ayudado mucho los suplementos dietéticos a mantener una salud y un estado físico y mental con los que estoy más que satisfecho, espero que el contenido de este blog sirva para que quienes lo lean obtengan los mismos beneficios que yo he disfrutado.

Melatonina sí, melatonina no

Desde hace unos meses hemos vuelto a tener melatonina. A principios de 2010, la Sanidad Española, siempre velando por la salud patria, decidió prohibir la venta de esta sustancia en nuestro país. A los herbolarios llegaron en menos de 24 horas los inspectores sanitarios para hacer efectiva de inmediato la prohibición. Tuvimos que empaquetar y devolver a origen cientos de cajas de melatonina y sufrir de los medios de comunicación su habitual sermón admonitorio en lucha contra la maldad y los peligros de los productos dietéticos.

Para quienes no estén informados, comento que la melatonina es una hormona producida por nuestra glándula pineal y que se encarga de regular, entre otras cosas, las funciones de sueño-vigilia. Es por tanto una sustancia afín a nuestro organismo, no extraña. Pero además de ayudar a conciliar el sueño y combatir eficazmente el "jet lag", los trastornos del cambio de horario en viajes de larga duración, la melatonina es un potente antioxidante, con una lista larguísima de aplicaciones en diversas areas médicas tales como otorrinolaringología (tinnitus, acúfenos) y ginecología.

La melatonina se viene utilizando como complemento dietético, no como medicamento, en Estados Unidos y Europa desde hace más de 30 años. Aunque puede obtenerse de fuentes naturales, su síntesis es tan sencilla que prácticamente toda la melatonina que se comercializa es sintética, con las mismas propiedades y bondades de la natural.

Durante años se ha investigado esta hormona para llegar a conocer su comportamiento y determinar la dosis efectiva y la cantidad máxima segura. En este aspecto se constató que no es una sustancia peligrosa y, cuando se realizaron estudios en busca de posibles efectos adversos, se determinó que tales efectos no existían.

Era por tanto absurdo que en nuestro país se privara a la población del consumo de este suplemento dietético. ¿Qué razones había para ello? No se me ocurre otra que no sea que, en el año y poco que se estuvo comercializando libremente, descendiera la venta de somníferos y ansiolíticos de costo elevado, siendo la melatonina una solución muy económica para estos mismos problemas.

Trascurrido un año y poco más, Sanidad permite la venta de melatonina en dosis inferior a 2 mg por comprimido. Anteriormente las dosis eran de 3 y 5 miligramos y así se sigue vendiendo en toda Europa y América. Ah! y en Gibraltar, y en Andorra, y sobre todo, en Internet. Nuestra Sanidad no debe saber que es imposible poner puertas al campo y que hoy, con Internet, puedes comprar lo que quieras con todas las garantías y dificilmente lo van a impedir.


El hecho de limitar la dosis tampoco es efectivo para los intereses "sanitarios". ¿Qué me impide a mí tomarme dos o cuatro comprimidos de 1,9 miligramos, los que están permitidos, y llegar a 3,8 ó 7,6 mg de toma efectiva. Y si utilizo gotas, si cada 5 gotas son 2 mg, con poner las precisas obtengo la dosis que me plazca.


Con esta actitud protectora de Sanidad contrasta la permisividad de venta en el país de medicamentos con tal cantidad de efectos secundarios que basta leer el prospecto para caer muerto. Algunos de éstos incluso han sido retirados de la venta en otros países después de comprobarse que han producido ¡cientos de muertes! Otros como las famosas estatinas para el colesterol están encumbradas en los altares cuando existen infinidad de evidencias de su toxicidad.


Afortunadamente volvemos a disponer de melatonina, descafeinada en su dosis por voluntad de nuestros ángeles de la salud, pero a eso estamos acostumbrados y como somos un país de borregos donde todo es aceptado sin chistar, seguiremos tolerando la tutela de nuestras autoridades Sanitarias. Para ellos somos menores de edad y además tontos de baba. ¿No será que quienes mueven los hilos de la sanidad están comprados y pagados por la poderosa industria farmacéutica? ¿Te lo crees o somos tontos de baba?

jueves, 21 de abril de 2011

La dieta Dukan

Cada poco tiempo aparece una dieta que pretende ser la definitiva, la que va aconseguir hacernos bajar esos 8 kilitos que nos pesan de más. Y cada poco muere también una dieta milagro encumbrada a la injusta fama por una población dietéticamente inculta además de crédula hasta lo imposible.

Para quienes vivimos de la dietética y para la dietética, este continuo ir y venir de fórmulas mágicas, estos descubrimientos asombrosos que producen efímeros resultados y acarrean grandes desilusiones, son una continua fuente de malestar y perjuicios.

Aun cuando la divulgación de estas dietas sea ajena a la labor que desempeñamos, la demanda de clientes contagiados por el boca a boca, nos arrastra en contra de nuestras convicciones. Hace mucho que aprendimos que lo que aconseja una vecina a otra tiene fuerza de ley. De nada sirve nuestro buen intencionado consejo que pretende poner las cosas en su sitio y evitar el desengaño. "Me han dicho que la dieta de la torrija hace adelgazar 5 kilos en una semana", nos comenta una señora entusiasmada. ¿Qué se puede decir a quién espera con tanta ilusión que le confirmemos el bulo que ha llegado a sus oídos? Ni siquiera viene a comprar, solo a que le demos el certificado que aprueba su vana esperanza.

Ahora ha tocado el turno a la dieta Dukan, una dieta hiperprotéica como tantas ha habido, pero que ha sabido ser vendida de forma novedosa por un médico inteligente con cara de bonachón. No es que haya nada nuevo en ella, es que se enseña muy bien y se adapta en todo a lo que la gente quiere: perder rápido, ¡ya!. Si luego se gana en nada, si perjudicamos nuestro organismo con la privación de nutrientes esenciales y generamos resistencia a posteriores bajadas de peso, ¡qué mas da! "Fulanita ha perdido 7 en un mes, Melanita 8 en tres semanas ... Eso es lo que quiero"

Es importante saber que las pérdidas de peso deben ser cuanto más suaves mejor, salvo que razones médicas exijan una reducción rápida para evitar males mayores. Quien pierde de dos a cuatro kilos al mes tiene más probabilidades de conservar el peso adquirido que quien salta de los 75 a los 65 kilos en tres semanas. Por favor, no se dejen engañar por fórmulas ridículas cuando no dañinas.

En mis muchos años al frente de Herbolarios Sattva he tenido oportunidad de conocer decenas de dietas y centenares de productos destinados a reducir el peso. Muchos de ellos han seguido en su demanda la característica curva de lo que no sirve: rápida ascensión y veloz bajada. Algunos pocos se conservan en el tiempo y siempre que se aconsejan generan, por su eficacia, un cliente agradecido más. El tiempo nos dirá lo que en realidad se esconde trás la famosa dieta Dukan.

De entre la infinidad de estas dietas, la llamada de La Zona, que el doctor Barry Sears ha popularizado, es quizá la más efectiva, la más científica, la más equilibrada y la más adaptable a cualquier cultura dietética de cuantas he conocido. He tenido la oportunidad de practicar sus principios en mi familia y en mi persona y gracias a ella conservamos un peso adecuado y un estado muy saludable. Siempre que la he aconsejado he obtenido buenos resultados y no solo en casos de sobrepeso, también es de interés para diabéticos, personas con hipercolesterolemia, deportistas y personas saludables que deseen mantenerse sanas.

Te invito a conocer la dieta de la Zona a través de los libros del Dr. Sears, publicados en España y adaptados a las peculiaridades de nuestros hábitos alimentarios.

Saludos